Estoy en una azotea a punto de ver la película Iron 3, miro a mi alrededor y todo está lleno de gente moderna, pelos despeinados, barbas de una semana, chándals rollo mundial 78, un ambiente de lo más bohemio en la terraza del centro cultural Matienzo, está en la zona de Belgrano concretamente entre la calle Matienzo y la Avenida Cabildo, en Capital Federal. Antes de la película, unos piden birras, otros piden pizzas (todos pasan por encima de mi cabeza pues me sentado junto a la puerta…) Son las 9, la película está a punto de empezar y yo me mentalizo para ver la peli.
Aún así pasan los minutos y la película no empieza, siguen pasando las pizzas, los sandwiches, las birras, los fernets, y más gente va llegando…La gente se ubica donde puede, algunos se colocan de pie en un hueco que hay delante nuestro y empiezo a temer que no me van a dejar ver la película…Al final el encargado de la terraza multisuos, al que Raúl y yo bautizamos como el Chayanne del cine independiente, decide improvisar un altillo con unos palets para los que estamos detrás podamos ver bien la película.
Antes de proyectar la película, el tipo encargado de darle al play del dvd hace un pequeño speech sobre lo que vamos a ver, Iron 3 es la última de las películas del ciclo PelículasFumadas que estaban proyectando los miércoles pero antes íbamos a ver un corto, que estaba relacionado con la peli por el tema de la conexión -desconexión de las personas, él mismo dijo que era un concepto complicado, yo aún estoy intentando comprenderlo. Empieza el corto y lo cierto es que no me entero de nada pues siguen sirviendo pizzas, y me juro que a la próxima pizza que pase por delante mío le pego una patada que llega a la cancha de Boca Juniors…Entonces cuando parece que todo está listo, aparece un chino por la puerta de la terraza con un casco de moto y pregunta quién ha pedido delivery de Chaufan de pollo ( bueno en realidad esto no ocurre, pero hubiera molado)
Por fin empieza la película, Iron 3, de Kim Ki Duk, un clásico del cine koreano. Me concentro, me gusta la película, en pocas palabras una historia de amor con muy pocas palabras pero con mucho dinamismo narrativo y mucho sufrimiento, muy recomendable para el que no la haya visto.
Al final me marcho preguntándome si los taburetes que usan en el centro cultural tendrán licencia, no me importa…un diez para el lugar por difundir cultura de forma casi altruista…
Publicado por Lucia en 03/06/2010 at 8:11 am
Agradable ambiente y buena descripción, sigue contando, Manu, me encanta leerte.